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Acondicionadores y Bacteria

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Tortugas de agua dulce

Las tortugas de agua dulce son reptiles adaptados a la vida en entornos acuáticos y riberas. Requieren un hábitat controlado que simule su ecosistema de origen con precisión. Mantenerlas exige un compromiso a largo plazo. Alcanzan edades muy avanzadas en cautividad. Necesitarás planificar un acuaterrario espacioso desde el primer día. Olvida las pequeñas tortugueras de plástico. Un tanque de cristal con zonas profundas de nado y áreas secas garantiza un desarrollo sano y frena el estrés.

Qué necesitas saber antes de empezar

Tener una tortuga en casa implica responsabilidades claras y rutinas fijas para toda su vida. Crecerán a un ritmo rápido durante sus primeros años. Una cría mide escasos centímetros, pero de adulta supera los 20 centímetros con facilidad. Necesitan un volumen de agua proporcional a su tamaño adulto para nadar con soltura y ejercitar su musculatura de forma constante.

El agua requiere un mantenimiento estricto. Son animales que ensucian su entorno con gran rapidez. Un sistema de filtración robusto evita la aparición de patógenos y protege su salud. La iluminación técnica resulta innegociable. Sin los focos adecuados, sufren graves deformidades óseas que acortan su esperanza de vida.

Especies destacadas para tu acuaterrario

En esta sección agrupamos especies con perfiles y orígenes muy distintos. Algunas prefieren nadar en aguas abiertas y profundas, otras caminan por el fondo para acechar a sus presas. Conocer sus hábitos te permite diseñar el acuaterrario a su medida, replicar sus ecosistemas naturales y evitar problemas de adaptación tras la llegada a casa.

Trachemys venusta: la tortuga verde pavo real

La Trachemys venusta destaca por los elaborados patrones circulares de su caparazón. Posee un diseño visual intenso y lleno de contrastes llamativos. Es una nadadora ágil e incansable. Requiere una columna de agua muy generosa, con al menos 40 centímetros de profundidad en estado adulto. Un acuario largo ofrece el espacio de natación que demanda su naturaleza activa.

Disfruta tomando el sol durante largas horas. Debes instalar una zona seca amplia y de acceso sencillo mediante rampas. Pasa gran parte del día bajo el foco de calor para termorregular su cuerpo. Su dieta es omnívora. De joven prefiere un alto porcentaje de proteína, de adulta incorpora mucha más materia vegetal a sus rutinas de alimentación.

Emydura subglobosa: la tortuga payaso

Conocida por el tono rojizo marcado de su plastrón, la Emydura subglobosa aporta un contraste visual inconfundible. Es una especie originaria de Oceanía. Pasa la mayor parte de su tiempo sumergida bajo el agua. Rara vez busca la zona seca, pero debes proporcionarla para sus breves momentos de descanso.

Su capacidad de nado es alta. Necesita obstáculos visuales y troncos hundidos para explorar su entorno con seguridad. Prefiere aguas un poco más cálidas en comparación con otras especies del hobby. Mantén el termocalentador ajustado entre 25 y 27 grados Celsius. Basa su dieta en un gran aporte de proteína de origen animal, como pequeños peces o insectos.

Pelomedusa subrufa: la cazadora africana

La Pelomedusa subrufa presenta un comportamiento muy diferente al resto de especies habituales. Es una tortuga originaria del continente africano. No destaca como gran nadadora. Prefiere caminar por el fondo del acuario. La columna de agua debe permitirle sacar la cabeza para respirar estirando el cuello, sin forzar la natación en aguas profundas.

Usa sustrato de arena muy fina de sílice. Le gusta enterrarse por completo para emboscar presas o descansar oculta de miradas externas. No tolera el agua fría. Un calentador fiable previene el aletargamiento y frena posibles problemas de índole respiratoria asociados a las bajadas térmicas.

Cómo configurar el tanque a medida

El diseño del tanque marca la diferencia en su calidad de vida. Divide el espacio disponible dejando un gran porcentaje para el agua y una porción menor para la zona terrestre. La plataforma seca debe permanecer sin rastro de humedad. Una rampa de textura rugosa facilita la salida desde el agua sin provocar resbalones.

Evita sustratos de grava gruesa a toda costa. Las tortugas muerden y tragan piezas de tamaño medio por curiosidad. Sufren obstrucciones intestinales severas por este motivo. Usa arena muy fina o deja el fondo de cristal al descubierto. Un fondo desnudo facilita la tarea con el sifonador. Retirarás los excrementos acumulados en pocos segundos.

Iluminación y control del clima

La luz solar filtrada a través de una ventana no aporta beneficios reales. El cristal bloquea los rayos ultravioleta. Instala una lámpara UVB específica para reptiles enfocada sobre la zona seca. La radiación UVB activa la síntesis de vitamina D3. Asimilan el calcio ingerido y endurecen su caparazón con eficacia.

Coloca un foco emisor de calor junto a la bombilla UVB. La zona seca debe alcanzar temperaturas cercanas a los 32 grados Celsius. El contraste térmico con el agua fresca estimula su sistema inmunológico y acelera sus procesos digestivos. Sustituye la bombilla UVB cada seis u ocho meses por pérdida de radiación.

La importancia de una filtración externa potente

Las tortugas poseen un metabolismo rápido y generan una inmensa carga biológica en el agua. Un filtro interno pequeño colapsará en pocos días. Necesitas instalar un filtro externo sobredimensionado, diseñado en principio para acuarios de mayor litraje. El caudal de la bomba debe mover el volumen total del tanque unas cinco veces cada hora.

Llena los compartimentos del filtro con material biológico de alta porosidad. Las bacterias degradarán el amoníaco tóxico de forma eficaz. Añade esponjas de poro grueso para retener los desechos sólidos más grandes. Limpia estas esponjas cada dos semanas con agua extraída del propio acuario para preservar la flora bacteriana.

Productos clave para el agua

Incluso con buena filtración, el agua necesita soportes biológicos de refuerzo continuo. Prodibio Aqua Turtle aporta cepas bacterianas específicas para estos ecosistemas acuáticos. Consumen los restos de comida y los excrementos acumulados en rincones difíciles. Reduces los olores molestos y alargas el tiempo entre los cambios de agua.

Utiliza agua libre de cloro y cloraminas en todo momento. El cloro irrita las mucosas de las tortugas y destruye la colonia bacteriana alojada en tu filtro. Un acondicionador elimina metales pesados al instante. Realiza cambios de agua del 30 por ciento cada semana para asegurar una calidad cristalina.

Alimentación equilibrada para un crecimiento sano

Una dieta basada en un único producto genera graves déficits nutricionales con el paso de los meses. Tropical Biorept actúa como alimento base en formato de sticks. Contiene la proporción justa de proteínas, grasas y vitaminas para el consumo diario. Flota en la superficie. Facilita la ingesta y evita su descomposición en el fondo.

Complementa la rutina con Tropical Gammarus. Estos pequeños crustáceos secos suponen un bocado nutritivo. Aportan quitina natural. Mejoran el tránsito del intestino. Ofrécelos un par de veces por semana a modo de premio o estímulo, nunca como sustituto del alimento principal.

El papel del calcio en el desarrollo óseo

El agua de grifo carece de los niveles de minerales que estos reptiles encuentran en la naturaleza. Un déficit sostenido provoca la enfermedad metabólica ósea. Los huesos pierden densidad. El caparazón se hunde hacia el interior y presiona los órganos internos con consecuencias fatales.

Prevenir este problema resulta sencillo con los complementos adecuados. El bloque Specipez Calcio Para Tortugas asegura niveles idóneos de este mineral. Se disuelve poco a poco al contacto con el agua. Neutraliza los ácidos orgánicos y proporciona calcio disponible. Mantendrás el escudo óseo firme y libre de puntos blandos.

Comportamiento y pautas de convivencia

Son animales de naturaleza solitaria. No necesitan compañía para desarrollar conductas normales ni sufren estrés por aislamiento. Juntar varias tortugas requiere multiplicar el volumen del acuaterrario. En espacios reducidos compiten por la comida y disputan las mejores zonas de asoleamiento. Surgen agresiones, mordiscos y lesiones físicas graves.

Si decides mantener un grupo, introduce todos los ejemplares el mismo día y con tamaños similares. Mezclar especies con requerimientos térmicos distintos complica en exceso la gestión del acuario. Vigila sus interacciones durante las comidas para comprobar que todas reciben su ración sin sufrir acoso por parte de las dominantes.

La aclimatación al nuevo hogar

Introducir a tu tortuga en el tanque requiere paciencia y observación. Los cambios bruscos de temperatura causan estrés y debilitan sus defensas. Apaga las luces del acuario durante las primeras horas. Iguala la temperatura del agua de transporte con la urna principal dejando el recipiente a flote unos veinte minutos.

Libera a la tortuga con suavidad cerca de la rampa de la zona seca. Deja que explore el entorno a su ritmo. Evita ruidos fuertes o movimientos bruscos frente al cristal durante los primeros días. Ofrece la primera ración de comida pasadas veinticuatro horas, cuando haya superado la tensión del traslado.

Prevención de problemas de salud comunes

Un mantenimiento deficiente deriva en patologías visibles a corto plazo. Los ojos hinchados avisan sobre mala calidad del agua o falta de vitamina A en la dieta. Un caparazón blando revela carencia de luz UVB o déficit grave de calcio. Las infecciones respiratorias surgen por corrientes de aire frío sobre la zona húmeda.

Observa a tus animales a diario. Una tortuga sana muestra apetito voraz, nada con agilidad y pasa horas bajo la lámpara de calor. Ante cualquier signo de apatía, inmovilidad prolongada o flotabilidad anormal, revisa de inmediato los parámetros del agua y las temperaturas de la urna.

Mantenimiento y estabilidad a largo plazo

El éxito en el mantenimiento de estos reptiles reside en la constancia. Más que intervenir con acciones drásticas para solucionar problemas, resulta vital mantener rutinas periódicas de limpieza:

  • Revisión del caudal de salida del filtro
  • Cambios de agua con sifonado de fondo
  • Limpieza de las esponjas mecánicas
  • Control del termostato y estado de las bombillas

Una buena planificación técnica reduce el esfuerzo invertido en limpiezas manuales tediosas. Con el equipo adecuado y una elección consciente de las especies, disfrutarás de un ecosistema en equilibrio duradero durante muchos años.


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